Enfermedades de la columna vertebral

Los dolores de espalda suponen más de dos tercios de todos los tipos de dolores y se han convertido entretanto en una verdadera endemia. Existen muchos motivos diferentes para ello que hay que tener en cuenta: en algunos pacientes, las molestias surgen debido a los efectos del envejecimiento, a una incorrecta postura corporal, por predisposición hereditaria o a consecuencia de la falta de movimiento. También los problemas mentales pueden derivar en dolores de espalda.

A menudo, estos dolores pueden localizarse en una determinada zona de la columna cervical, torácica o lumbar y, en algunos casos, se extienden hacia las piernas, los brazos, el pecho o el cogote. Es posible que aparezcan también contracturas, calambres y limitaciones de movimiento. En ocasiones se experimenta hormigueo, entumecimiento, debilidad, atrofia muscular, alteraciones del sueño, irritaciones, estados depresivos, problemas de micción y (aunque rara vez) problemas sexuales.

Con demasiada frecuencia, los médicos tratan los síntomas sin un diagnóstico exacto y, de esta manera, la causa real perdura. La realización de múltiples operaciones de manera demasiado precipitada favorece en algunos casos el desarrollo de adhesiones e inestabilidad, algo que, a su vez, ocasiona dolores.

En nuestra clínica, por este motivo, antes de cada tratamiento mantenemos extensas charlas con los pacientes, evaluamos los dolores desde un punto de vista interdisciplinario si es necesario y establecemos un diagnóstico exacto. Seguidamente, discutimos con usted las terapias adecuadas.

En las páginas siguientes le ofrecemos un primer resumen de las enfermedades de la espalda y sus posibilidades de tratamiento.

Entre otras, tratamos las siguientes enfermedades de la columna vertebral: