Artrodesis

Las fijaciones quirúrgicas de las articulaciones se realizan para aliviar dolores ocasionados por inestabilidad articular o por una artrosis grave, si por algún motivo no se puede o no se debe tratar la articulación con una prótesis. Esta intervención se denomina en la medicina artrodesis.

Casi nunca empleamos la artrodesis en las articulaciones de los hombros, dedos, tobillos y dedos de los pies, porque, por lo general, queremos conservar la movilidad de la articulación. En estas intervenciones, unimos los componentes articulares con tornillos y placas metálicas, de modo que se suelden entre sí y deje de ser posible el movimiento de la articulación en cuestión. Así, desaparece el dolor por movimiento y carga.

No obstante, la artrodesis es solo nuestro último recurso. Previamente es imprescindible un asesoramiento muy exhaustivo, pues no solo se imposibilita el movimiento de la articulación, sino que, además, la fijación es irreversible.

Radiografía de una fijación articular en el pie

Detalles del tratamiento

Duración del tratamiento: depende de cada articulación y abarca entre 1 y 2 horas
Estancia en la clínica: 4-8 días
Reposo: 6-8 semanas
Fisioterapia: rara vez necesaria
Incapacidad laboral: aprox. 2 semanas
Deporte: en función del lugar de la artrodesis