Cirugía del pie

En la mayoría de los casos de marcadas desviaciones del pie y deformaciones de los dedos, es imprescindible una corrección quirúrgica para recuperar la forma y la función del pie, así como para permitir que el paciente camine sin dolor. Para ello, a menudo es necesario combinar intervenciones en el aparato formado por la cápsula y los ligamentos con correcciones óseas.

En función del diagnóstico y del tipo de hallazgo, existen diferentes formas de proceder.

Detalles del tratamiento

Duración del tratamiento: Hallux valgus, aprox. 1 hora;
dedo en martillo o en garra, aprox. 30-45 minutos
Estancia en la clínica: Hallux valgus, aprox. 3-5 días;
dedo en martillo o en garra, por lo general, ambulatoria
Reposo: tras una osteotomía correctora, unas 6 semanas
Deporte: Tras el tiempo de reposo, se pueden volver a practicar actividades deportivas como correr y tenis.

Desarrollo del tratamiento

Dependiendo de la situación individual, las intervenciones en el pie se pueden llevar a cabo bajo anestesia local o general.

En la intervención del hallux valgus, se corrige la posición del dedo gordo rebanando el exceso óseo del pulpejo y frunciendo la cápsula articular. No obstante, el motivo de la desviación del dedo gordo siempre radica en una desviación del hueso de la parte media del pie. Para conseguir resultados duraderos, hay que llevar a cabo entonces una corrección de este hueso (osteotomía correctora).

Para ello, disponemos de diversos procedimientos quirúrgicos. El hueso cortado se estabiliza de nuevo con tornillos y pequeñas placas, de modo que inmediatamente se pueda caminar cargando (total o parcialmente) el pie. El tipo y la extensión de la corrección necesaria lo ajustamos a cada paciente tras una planificación exhaustiva.

En caso de dedo en martillo, hay que extirpar parte de la articulación del dedo agarrotado, porque los tendones acortados impiden el enderezamiento del dedo. Además, puede ser necesaria una intervención en la cápsula articular y en los tendones.

En una corrección de dedo en garra, se cortan los tendones acortados y las cápsulas articulares para, a continuación, prolongarlos o cambiarlos de posición. La luxación de la articulación de la base del dedo requiere correcciones adicionales en la cápsula articular y en el hueso de la parte media del pie.

Con los métodos de los que disponemos hoy en día, en la mayoría de los casos podrá volver a usar el pie poco después de la intervención.

Radiografías de la desviación del pie
Una mano sostiene un hueso del pie artificial