Osteotomía correctora

La corrección de desviaciones de las piernas congénitas y adquiridas es especialmente importante en caso de artrosis incipiente, pues retrasa el desgaste de la rodilla notablemente y puede evitar una prematura intervención de prótesis articular.

La decisión de llevar a cabo tal intervención quirúrgica no es fácil para la mayoría de los pacientes, ya que para ello hay que cortar un hueso sano.

Detalles del tratamiento

Estancia en la clínica: entre unos 7 y 10 días.
Reposo: de 6 a 8 semanas con fisioterapia complementaria.

Desarrollo del tratamiento

Una intervención quirúrgica correctora precisa una planificación exhaustiva por medio de radiografías y tomografías computarizadas. Entre otras cosas, hay que determinar el grado de corrección deseado. Esto se debe a que, en ocasiones, es necesaria una "sobrecorrección", es decir, hay que transformar, por ejemplo, unas piernas marcadamente arqueadas en piernas ligeramente en X para descargar las superficies articulares deterioradas de la parte interior de la rodilla.

En la intervención quirúrgica, cortamos el hueso, corregimos la desviación con precisión y fijamos el hueso en la posición deseada mediante un sistema de tornillos y placas. Los modernos procedimientos quirúrgicos permiten estabilizar el hueso cortado de tal manera que la pierna puede ser usada (total o parcialmente) al cabo de pocos días.

Si hay que corregir desviaciones en ambos lados, no se hacen las dos osteotomías al mismo tiempo, porque el hueso cortado solo se puede usar parcialmente hasta que esté curado.

Radiografía tras una operación correctora de la pierna