Sutura de tendones y trasplante de tendones

Si, tras una rotura de tendón, los extremos del tendón están tan separados uno del otro que no pueden unirse de modo natural, a menudo solo ayuda una intervención quirúrgica. Si hay suficiente tejido sano a disposición, por lo general, se pueden coser directamente los extremos del tendón uno con otro (por ejemplo, en el tendón de Aquiles).

Hoy en día disponemos para ello de materiales que el organismo disuelve por sí solo con el paso del tiempo. En los casos en los que no se puede recuperar la funcionalidad del tendón mediante este método, se presta un trasplante de tendón. Para ello, extraemos de otra zona un trozo o un tendón y cubrimos el defecto con él.

En algunos casos, también se puede trasladar un tendón de un lugar a otro (transposición de tendón), donde asume la función del tendón dañado, por ejemplo, en caso de lesión del tendón extensor del pulgar. Independientemente del tipo de intervención quirúrgica, es necesario inmovilizar la articulación a continuación por medio de un vendaje enyesado o de férulas especiales.

Detalles del tratamiento

Duración del tratamiento: depende mucho del tendón dañado; 45 minutos de promedio
Estancia en la clínica: algunas intervenciones pueden realizarse ambulatoriamente, por ejemplo, en la mano
Reposo: inmovilización entre 3 y 6 semanas
Fisioterapia: por lo general, necesaria
Incapacidad laboral: depende de la lesión y de la profesión
Deporte: tras 4-6 meses (por ejemplo, tendón de Aquiles)