Cifoplastia

Las fracturas vertebrales aparecen con mayor frecuencia en mujeres que padecen osteoporosis (atrofia ósea). En la zona de la columna cervical, torácica y lumbar se producen fracturas vertebrales muy dolorosas debido a la masa ósea reducida. Esto conlleva la inestabilidad de la columna vertebral, deformaciones vertebrales y una reducción de la estatura.

No obstante, los pacientes con un trauma espinal o un tumor osteolítico (que deteriora el hueso) en la columna vertebral pueden sufrir fracturas vertebrales. Para estabilizar las zonas afectadas y rellenar las oquedades, practicamos el procedimiento de la cifoplastia, una evolución de la vertebroplastia.

Detalles del tratamiento

Duración del tratamiento: 1 hora
Estancia en la clínica: 7 días
Incapacidad laboral: de 4 a 6 semanas
Conducción: tras 4 semanas
Deporte: natación inmediatamente,
ciclismo tras 6 semanas,
golf y tenis tras 10 semanas

Desarrollo del tratamiento

En la vertebroplastia clásica, se rellenan las oquedades con cemento óseo a alta presión durante una intervención mínimamente invasiva. De esta manera, se fija el hueso y se reduce el dolor (hasta un 70%). No es necesario realizar una operación a espalda abierta.

En la cifoplastia, el procedimiento es distinto: en primer lugar, introducimos, bajo anestesia local, un globo que vuelve a enderezar las zonas desmoronadas. Tras la extracción del globo, se rellena la oquedad producida con cemento óseo especial. En este procedimiento, el riesgo de salida del cemento es mucho menor que en la vertebroplastia. Además, en el caso ideal, se puede corregir cualquier disminución de la altura provocada por la enfermedad.