Descompresión discal percutánea con láser

En la mayoría de los casos, las molestias de espalda pueden remediarse mediante terapias conservadoras como inyecciones, electroterapia, masajes o medicación. Sin embargo, si estas no son suficientes, tenemos que eliminar la causa permanentemente.

Sobre todo en caso de fuertes hernias discales cervicales, torácicas y lumbares, el método relativamente nuevo de la descompresión discal percutánea con láser (PLDD) alcanza muy buenos resultados.

Se trata de un cuidadoso procedimiento mínimamente invasivo especialmente apropiado para la eliminación o la notable reducción de las molestias. A menudo, este método es idóneo para pacientes con alteraciones de la columna vertebral en los que una intervención microquirúrgica no está todavía indicada.

Detalles del tratamiento

Duración del tratamiento: 30 minutos
Estancia en la clínica: 4-5 días
Reposo: 4 días de relativo reposo en cama;
tras 2-3 semanas, colocación de un apoyo lumbar (collarín);
prohibido encorvarse, torcerse y levantar peso durante 3 semanas.
Fisioterapia: tras 2-3 semanas
Incapacidad laboral: 2-6 semanas, según la profesión
Conducción: tras 2-3 semanas
Deporte: tras 2-3 meses

Desarrollo del tratamiento

Al contrario que en una operación abierta, la terapia con láser no requiere ninguna incisión. Se realiza percutáneamente, es decir, por punción de la piel, y bajo anestesia local. Para ello, introducimos una aguja especial en la protrusión discal bajo monitorización por tomografía computarizada o conversión de imagen.

La fina fibra óptica del láser se introduce hasta la mitad de la protrusión. Mediante vaporización de la parte interior de la hernia y con la ayuda de la energía del láser, se logra una reducción del volumen y de la presión, así como un alivio de las estructuras nerviosas. Una probabilidad de éxito del 80% evidencia la eficacia de este método. Métodos como, entre otros, la nucleoplastía, la radiofrecuencia y la IDET ofrecen unos resultados similares a los de la PLDD.

Las hernias discales se tratan cada vez más a menudo con esta terapia con láser y no solo por la brevedad de la intervención y su "elegancia": casi no se forman cicatrices, los músculos y las articulaciones permanecen intactos y no se dañan los nervios. Además, este método de tratamiento es especialmente idóneo para pacientes para los que la anestesia general presenta un cierto riesgo.

Ventaja determinante del procedimiento: la intervención puede realizarse en varios segmentos de la columna vertebral.