Desgaste de disco intervertebral (degeneración)

A lo largo de la vida se carga mucho la columna vertebral. Por desgaste natural, los discos intervertebrales pierden con el tiempo su función amortiguadora y también altura. Al principio, el paciente casi ni se da cuenta de este proceso de desgaste. Sin embargo, diversas influencias tales como la falta de movimiento, el sobrepeso, lesiones anteriores o simplemente el envejecimiento pueden acelerar el desgaste tanto que surgen enfermedades secundarias. Los discos intervertebrales pierden células vitales, el contenido acuoso disminuye, la elasticidad se reduce y aparecen grietas.

Estas alteraciones constituyen la base para el desarrollo de enfermedades posteriores, tales como: protrusiones o hernias discalesdesgaste de las articulaciones vertebrales (síndrome de facetas)deslizamiento vertebral (listesis)inestabilidad de la columna vertebral. Por ello, a menudo se halla una combinación de estas circunstancias.

Radiografía de una columna vertebral degenerada

Síntomas

Dolores de espalda o cuello, contracturas musculares y limitaciones de movimiento. Los dolores aparecen de forma difusa o puntual. Los dolores que aparecen al llevar cargas o por la mañana y se dejan sin tratamiento pueden convertirse rápidamente en dolores permanentes. La pérdida de altura del disco intervertebral ocasiona una sobrecarga de las articulaciones vertebrales (síndrome de facetas) y/o un estrechamiento del canal nervioso (estenosis neuroforaminal), lo que puede conllevar una propagación del dolor, hormigueo y entumecimiento.

Terapia

En principio, se realiza antes que nada un diagnóstico detallado. En la mayoría de los casos, las molestias pueden aliviarse mediante terapias conservadoras como fisioterapia, terapia manual, medicación, inyecciones, infiltraciones, infusiones, magnetoterapia, acupuntura o electroterapia. Una alternativa efectiva es el trasplante de células de disco intervertebral, que consiste en introducir en el disco intervertebral desgastado células del propio cuerpo reproducidas biológicamente. En algunos casos, es necesario llevar a cabo medidas de denervación, métodos mínimamente invasivos o microcirugía.