Fractura vertebral

En personas sanas, la columna vertebral presenta una gran estabilidad y hace falta mucha fuerza para ocasionar una lesión. Las causas típicas son los accidentes de tráfico en coche (que a menudo provocan el denominado latigazo cervical), en motocicleta o bicicleta; los saltos de cabeza en aguas poco profundas y las caídas desde una determinada altura, por ejemplo, de una escalera de mano; así como el deporte y la violencia.

En la osteoporosis se producen a veces varias fracturas vertebrales. También pueden aparecer en caso de metástasis.

En primer lugar, debe realizarse un diagnóstico preciso para determinar la gravedad y la localización de la fractura vertebral. La terapia varía desde reposo y fisioterapia hasta intervenciones como estabilización, reemplazo vertebral o cifoplastia, entre otras, con implante de jaula.