Prótesis discal

Si, en caso de fuerte desgaste de disco intervertebral acompañado de hernias o protrusiones discales, otras terapias no surten efecto suficiente, podemos reemplazar el disco intervertebral enfermo por una prótesis discal. Este procedimiento posee una importante ventaja con respecto a una espondilodesis, puesto que se conserva la movilidad de la columna vertebral.

Detalles del tratamiento

Duración del tratamiento: aprox. 2 horas
Estancia en la clínica: 10 días
Reposo: 4 semanas Fisioterapia:
Incapacidad laboral: 4 semanas
Conducción: tras 4 semanas
Deporte: natación inmediatamente,
ciclismo tras 4 semanas,
golf y tenis tras 10 semanas

Duración del tratamiento

Hacemos una pequeña incisión por debajo del ombligo bajo anestesia general. A través de ella, en primer lugar retiramos totalmente el disco intervertebral degenerado del espacio entre las vértebras. A continuación, colocamos la vértebra en su posición original e introducimos la prótesis en el espacio así ensanchado.

La prótesis consta de dos pequeñas placas metálicas entre las cuales hay una pieza flexible y móvil de plástico que asume la función amortiguadora del disco intervertebral. Gracias a las superficies raspadas de las placas metálicas, la prótesis se suelda a las vértebras adyacentes en unas semanas.