Siringomielia

En la siringomielia se forma en la médula una oquedad alargada rellena de líquido, denominada syrinx o siringe. Dentro de esta zona no hay células nerviosas, así que no pueden transmitirse estímulos. La enfermedad surge mayoritariamente en la zona de la columna cervical y torácica y, además, pueden aparecer varias siringes al mismo tiempo.

El motivo de la formación de estas oquedades suele ser un trastorno en la circulación del líquido cefalorraquídeo. Este puede darse, por ejemplo, por inflamaciones, malformaciones o tras accidentes.

Síntomas

Ya que la médula, como parte del sistema nervioso central, abastece también a las extremidades (brazos y piernas), el dolor se expande a otras zonas corporales. Muchos pacientes presentan trastornos sensoriales,

entre otros, por ejemplo, hormigueo y entumecimiento en las extremidades o disminución de la sensación de temperatura y dolor en determinadas zonas. No obstante, las repercusiones se diferencian según la posición y la cantidad de las siringes, así que no podemos indicarle aquí síntomas claros.

Las oquedades tan solo pueden ser localizadas y, entonces, tratadas tras una exploración exhaustiva (TRM).

Terapia

Diversos tratamientos para la siringomielia nos permiten detener el crecimiento de la oquedad e incluso lograr una disminución parcial. Por lo general, se aplica fisioterapia en el marco de una terapia conservadora o se emplean medidas quirúrgicas. Con ayuda de la microcirugía, alcanzamos la oquedad y creamos una unión entre la siringe y la zona epidural. De esta manera, aliviamos la médula.