Terapias conservadoras

En algunos casos, es recomendable mitigar en primer lugar las molestias en la espalda con terapias conservadoras. En este sentido, tenemos a nuestra disposición numerosos métodos físicos y con medicación, entre otros, tratamiento por inyección, fisioterapia, masajes, termoterapia y crioterapia.

En los tratamientos por inyección, inyectamos medicamentos analgésicos y antiinflamatorios directamente en las raíces nerviosas afectadas. Las inyecciones también pueden realizarse con la ayuda de conversión de imagen, TC o TRM para mayor exactitud.

Con la ayuda de medidas fisioterapéuticas, aprenderá a volver a usar y coordinar su cuerpo conscientemente. Suaves movimientos específicos facilitan la circulación sanguínea y el aporte de nutrientes a los músculos, huesos y partes blandas afectadas. Además, así regeneramos la musculatura, que actúa como un corsé para la columna vertebral.

Una mujer realiza ejercicios de estiramiento

Masajes o terapias manuales

En caso de contracturas musculares se practican masajes o terapias manuales. Amasar, frotar, golpear y acariciar hace que mejore la circulación sanguínea de la musculatura y, de esta manera, las fibras musculares se relajan. La aplicación de calor tiene un efecto similar, al mismo tiempo sedativo. También la aplicación prolongada de frío es adecuada en algunos casos para la relajación muscular. Ya que, además, los vasos sanguíneos se contraen bajo su efecto, la crioterapia aminora tanto la transmisión de dolor de las fibras nerviosas como la circulación sanguínea. Así conseguimos evitar al mismo tiempo que se propaguen hematomas e hinchazones.

También existen otros métodos conservadores como, por ejemplo, electroterapia, TENS, terapia con láser de bajo nivel, magnetoterapia y terapia de ondas de choque.

Qué terapia se le aplicará depende de su cuadro clínico personal. También es posible combinar varios métodos. En otros casos, recomendamos renunciar a terapias conservadoras y tratar la causa directamente con métodos mínimamente invasivos o con microcirugía.

Una mujer recibe un masaje en la zona del cuello