Nervios periféricos: Enfermedades y opciones terapéuticas

El sistema nervioso consta de una parte central (cerebro y médula espinal) y una parte periférica (12 nervios craneales a excepción del nervio óptico, 33 pares de nervios espinales, nervios de las piernas, nervios de los brazos, nervios vegetativos para los órganos internos, etc.), que comunica el sistema nervioso central con los órganos.

En total, unos 75 km de longitud. Una lesión o enfermedad de un nervio periférico ocasiona dolor, ardor, disminución o pérdida de sensibilidad, parestesia, disminución o pérdida de fuerza, atrofia muscular, disfunción de la vejiga, alteraciones vegetativas y más. Todos los nervios de nuestro organismo (nervio facial, nervio ciático, nervio tibial) pueden verse afectados.

Los nervios periféricos pueden verse perjudicados por los siguientes factores:

  1. lesiones totales o parciales, abiertas o cerradas: lesiones por corte, por aplastamiento o por arma de fuego, tras intervenciones quirúrgicas, por parto, neuroma (nódulo nervioso);
  2. tumores: neurinoma, neurofibroma;
  3. presión: síndromes de atrapamiento como síndrome del túnel carpiano, síndrome del túnel cubital, síndrome de Morton, neuralgia occipital, compresión del nervio radial, meralgia parestética, síndrome del túnel tarsiano, compresión del nervio peroneo, síndrome del opérculo torácico o de la costilla cervical, etc.;
  4. polineuropatía: diabética, alcohólica, por déficit de vitamina B12, por síndrome de Guillain-Barré, endocrina, tóxica, infecciosa, tras radioterapia, por insuficiencia renal, por medicamentos, tras intervenciones quirúrgicas, etc.

Diagnóstico

En la Clínica Avicenna tratamos las afecciones anteriormente mencionadas. Después de un estudio exhaustivo del historial clínico, un examen neurológico, una exploración electrofisiológica y los exámenes por imagen necesarios (radiografía, TRM o TC), se elabora un diagnóstico concreto y, de acuerdo con este, se recomienda una terapia específica.

Tratamiento

Puesto que el deterioro de los nervios periféricos provoca degeneración nerviosa y atrofia muscular (los músculos son reemplazados por tejido adiposo) y puesto que los nervios se regeneran con una velocidad de 1-2 mm por día, se recomienda comenzar con el tratamiento adecuado lo antes posible.

El tratamiento abarca: descompresión microquirúrgica mediante la escisión del ligamento engrosado, extirpación de neuroma, sutura, extirpación de neurinoma...