Meningiomas

Un meningioma es un tumor cerebral benigno y de lento crecimiento que parte de la meninge, concretamente de la aracnoides. Los meningiomas pueden crecer en todo lugar donde estén presentes las denominadas células aracnoides. Estas no solo se encuentran en la zona del cerebro, sino también, por ejemplo, a lo largo del canal medular.

Aunque es infrecuente (aproximadamente un 1,7 por ciento de los casos), los meningiomas pueden volverse malignos o crecer más rápido de lo habitual. Los meningiomas suponen aproximadamente un 15 por ciento de todos los tumores cerebrales. Por lo general, los meningiomas se eliminan completamente mediante una intervención quirúrgica, aunque es posible que vuelvan a aparecer después de esta.

Normalmente, los meningiomas surgen alrededor de los 45 años de edad y con más frecuencia en mujeres que en hombres. Tan solo aparecen en niños y jóvenes en un dos por ciento de los casos.

Radiografía de un meningioma

Síntomas

En función del tamaño y la posición, los meningiomas pueden provocar síntomas como dolores de cabeza, náuseas, vómitos, trastornos de la vista, del olfato o de sensibilidad, así como pérdida de fuerza, espasmos o epilepsia. No obstante, debido a su lento crecimiento y a la capacidad de adaptación del cerebro, muchos meningiomas existen ya algún tiempo antes de que el paciente sienta molestias.

Con ayuda de la tomografía por resonancia magnética (TRM) o de la angiografía, estos tumores se pueden diagnosticar con facilidad.

Radiografía de un meningioma
Radiografía de un meningioma

Terapia

El objetivo de la terapia es la eliminación total del meningioma mediante microcirugía, algo que suele lograrse. Esto se lleva a cabo habitualmente mediante una operación de meningioma a través de la denominada craneotomía (apertura del cráneo). En caso de meningiomas grandes, en primer lugar se debe reducir su tamaño y, a continuación, se extirpan.

Si se extirpa por completo mediante una operación de meningioma y el tejido tumoral es benigno, no es necesaria una terapia concomitante. En estos casos, deben realizarse exploraciones de seguimiento mediante tomografía computarizada o por resonancia magnética. Si han permanecido partes del tejido o si el meningioma es maligno, puede entrar en consideración el uso adicional de quimioterapia, radioterapia estereotáctica (bisturí gamma) o radioterapia convencional fraccionada, así como terapias concomitantes de medicación.

Aproximadamente un diez por ciento de los meningiomas vuelven a crecer a pesar de su extirpación completa mediante una operación de meningioma. En caso de extirpación parcial, vuelven a crecer en aproximadamente un 80 por ciento de los casos.